211service.com
Una nueva receta de combustible para cohetes
La semana pasada, investigadores de Purdue y Penn State University lanzaron un cohete que usa un propulsor no convencional: aluminio-hielo. La mezcla de combustible, denominada ALICE, está hecha de polvo de nano-aluminio y agua congelada, y obtiene su impulso de la reacción química entre los ingredientes. El propulsor es respetuoso con el medio ambiente y tal vez podría permitir que las naves espaciales se repostaran en lugares como la luna, donde se ha descubierto agua.

Una foto de lapso de tiempo del lanzamiento de un cohete impulsado por
Propelente de aluminio-hielo. Crédito: Universidad Purdue
El uso de aluminio como combustible no es completamente nuevo: los impulsores de cohetes sólidos del transbordador espacial usan una pequeña cantidad de metal, al igual que el cohete Ares de la NASA. Pero el nuevo trabajo implica hacer del aluminio uno de los ingredientes clave mediante el uso de partículas a nanoescala. Estas pequeñas partículas, cuando se encienden, se queman más rápidamente que las partículas más grandes, lo que hace que salgan más gases de escape del metal y le da al cohete la patada necesaria.
El oxígeno y el hidrógeno en las moléculas de agua mejoran la combustión del aluminio. La congelación del propulsor lo mantiene intacto, evitando reacciones prematuras.
El propulsor pudo levantar un cohete 396 metros durante una prueba de vuelo en agosto, que fue financiada por la NASA y la Oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea. Ahora, para un rendimiento aún mejor, los investigadores están trabajando para ajustar las proporciones de diferentes ingredientes y posiblemente mezclar el nano-aluminio con partículas de aluminio más grandes.
Un propulsor a base de agua podría significar algún día que las naves espaciales podrían transportar menos combustible cuando viajen a lugares distantes como la luna o incluso marte. Pero también sería bueno tener un combustible más ecológico para los lanzamientos de cohetes en la Tierra.